Internet está presente ya en casi todas las actividades del día a día, sin embargo, también está expuesto a la ciberdelincuencia. Cada vez más empresas y personas particulares son atacados por ciberdelincuentes utilizando la ingeniería social, manipulandonos psicológicamente.

 

La ciberdelincuencia consiste en actividades delictivas llevadas a cabo a través de medios tecnológicos atacando a personas, empresas, entidades de distintos tipos y gobiernos. El objetivo es dañar los sistemas informáticos y conexiones con fines fraudulentos, para conseguir datos personales o estafas económicas. 

 

La mayoría de ciberataques se centran en atacar al mayor número de víctimas con la menor inversión posible y es ahí donde entra la ingeniería social. Los usuarios somos la mayor debilidad del sistema, esto se debe al poder de la ingeniería social sobre nosotros. Con esto nos referimos a las técnicas que los delincuentes emplean para ganarse nuestra confianza y que hagamos algo bajo su manipulación como ejecutar algún programa malicioso, facilitar claves privadas o comprar en sitios web fraudulentos. 

 

Las técnicas utilizadas por los ciberdelincuentes para manipular a sus víctimas suelen seguir unos principios básicos. Se hacen pasar por entidades que respetamos como Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, por falsos empleados de la empresa pidiendo datos para acceder de forma remota sin autorización, u ofrecer un servicio gratis a cambio de información privada. 

 

Por este motivo os queremos proporcionar algunos consejos sobre este tipo de ciberataques y que puedas navegar por internet de la mejor manera y con precaución.

 

  • Asegurarse de que el remitente del email recibido es de confianza.
  • Utilizar una cuenta de correo alternativa a la habitual cuando te registras en promociones u ofertas.
  • Si nos invitan a clicar en un enlace, debe comprobarse que coincide con la dirección a que apunta escribiendo la URL en el navegador.
  • Antes de descargar archivos adjuntos analizarlos con un antivirus.
  • No ceder ante las presiones de quienes nos llaman por teléfono con fines maliciosos. 
  • Activar el filtro antispam en la configuración de la cuenta de correo electrónico.
  • Utilizar contraseñas seguras, gestores de contraseñas o sistemas de autenticación de dos o más factores.