A todos nos ha pasado “levantarnos con el pie izquierdo”. Tener un mal día o despertar con cierta sensación de tristeza y es normal. No quiere decir que estés depresivo, solo que estás teniendo un mal día por tener una sensación de apatía.

La felicidad es una elección e incluso cuando ocurre algo negativo, hay que enfocarlo en las cosas positivas que también te están ocurriendo. Pero veamos qué podemos hacer para solucionar el problema que te está haciendo tener un mal día.

Buscar el “motivo” de por qué nos sentimos así. Cuanto antes se ubique el problema que nos está haciendo tener un mal día, más fácil será hacer algo al respecto y comenzar a ver lo positivo del asunto.

Conseguir dar la vuelta a lo ocurrido. Está bien ser consciente del error que hayas podido cometer y de intentar explicar el por qué de tu sentimiento pero hay que valorar si es lógico el mal humor por ese pequeño aspecto de tu vida.
Es bueno analizar y darse cuenta de si tu pensamiento es justo para tí y no atormentarte por ello.

Lo importante, cuando te sucede algo que no te gusta en cualquier ámbito de tu vida o con alguien en particular es poner solucionar el problema. Salir de la parte desanimada y triste y buscar la solución al problema ya sea hablando con la persona o poner todos los medios necesarios para tu estar tranquilo/a.

Está bien ver las situaciones con perspectiva, ser consciente de las situaciones y poner una solución para estar más tranquilos con uno mismo, pero a veces eso no soluciona el momento de apatía en el que te encuentras. En este estado pueden aparecer excusas para no hacer nada y dejar que se pase pero la verdad es que toca activar y ponerse en acción para que el estado de ánimo cambie.

Plantearse un reto, buscar algo nuevo para hacer en ese día, premiarte de vez en cuando por algo son formas de cuidarse y hacer que el día se vea de una forma más clara y quitarle importancia a lo ocurrido.

Esperamos que estos tips os ayuden a cambiar la forma de reaccionar a los problemas que van surgiendo en el día a día.