Las relaciones comerciales tras el brexit entre los miembros de la Unión Europea y el Reino Unido han cambiado y van a seguir haciéndolo. Cualquier producto que adquiramos vía online en el país bretón ya no se considerará como una importación intracomunitaria, sino como una importación. Como consecuencia, estas compras estarán sujetas al IVA y a los trámites de aduanas, algo que, hasta ahora, no sucedía.

En los últimos años, cada vez más personas se animan a comprar todo tipo de productos por internet. Los avances informáticos y tecnológicos han propiciado que los sectores tradicionales encuentren nuevas oportunidades en el mundo de internet y, especialmente en esta época de pandemia por Covid-19 marcada por las cuarentenas y restricciones sanitarias, son muchas las empresas que deben recurrir a las vendas online para mantener sus negocios a flote.

En Europa, el país más importante en el mundo del e-commerce es Reino Unido y estos son los efectos que tendrá el Brexit en nuestras compras online:

  • Aumento de los costes de envío.
  • Aumento de los costes de gestión.
  • Incremento de los tiempos de espera para la recepción del pedido.
  • Reducción de la oferta y, por tanto, aumento del precio de los productos.

En conclusión, ya se ha podido ver de qué manera el e-commerce en Reino Unido se ha visto afectado. Como es evidente, el derecho aduanero, fiscal y tributario ha sufrido cambios y va a seguir teniéndolos. Ante esta situación inestable, tan solo queda acudir a empresas profesionales en este sector. Tan solo expertos en la materia podrán gestionar correctamente el comercio internacional con el Reino Unido en este nuevo contexto.